Evolución
Adaptarnos es armonía
La armonía es vivir acorde con nuestra naturaleza.
Estamos integrados en ella, vivimos en ella, dependemos de ella, formamos parte de ella. No somos un pegote artificial aparecido de la nada. Estamos aquí porque nos adaptamos a sus circunstancias, porque bailamos a su mismo son. Estamos en concordancia con ella. Todas las especies vivientes lo están.
Para estar en armonía solo hace falta vivir como nuestra naturaleza nos marca. Como la naturaleza marca a cualquier ser viviente: explotando los recursos lo más y lo mejor posible. Adaptándonos al medio. Y es que, vivir en la naturaleza es eso; todos somos depredadores, consumidores de recursos y beneficios.
La evolución del ser humano nos ha llevado a conocer y entender los fenómenos de la naturaleza, los factores, las causas y los efectos, mejor que nunca, por lo tanto hemos podido desarrollar estrategias de aprovechamiento de recursos más eficientemente. Lo que nos lleva a una mayor armonía con la misma. (Aunque también es notable, que aún nos queda mucha armonía que conseguir: existen muchos residuos de culturas precientíficas).
A parte, está la idea romántica de vivir más en contacto directo con el resto de seres vivos, pero eso ya es una opción personal.
DERECHOS Y OBLIGACIONES
Ni más ni menos
“Derechos” y “obligaciones” son conceptos de ridícula aplicación en el funcionamiento de la naturaleza. Naturaleza, ecosistemas, especies y organismos funcionan sin estas ideas antropomorfas.
- Derechos: ¿Tienen las especies derecho a existir?
Contestar un sí o un no, conllevaría aceptar la existencia de alguien que otorgue ese derecho. En la naturaleza una especie existe o no, en función de si el azar y la necesidad de la evolución le han sido favorables. Nada más.
- Obligaciones: ¿Tenemos obligaciones la especie humana?
Pensar que por poseer inteligencia tenemos que convertirnos en los padrinos de todas las especies vivientes, es solo producto de una idea de superioridad.
¿A alguien se le ocurre pensar que los delfines, que también poseen cierta inteligencia, tengan que dedicarse a cuidar un poquito de los pececitos del mar?.
La vida en la naturaleza funciona egoístamente. Cada uno cuida de sí y de sus beneficios. No existen casos de altruismos puros en la naturaleza como el que se pretende que tenga el ser humano. Este debe ser egoísta, y por ello debe procurar el buen funcionamiento de los ecosistemas y la supervivencia de ciertas especies que mantengan la biodiversidad necesaria para sus propios beneficios: obtención de fármacos, alimentos, etc..

